miércoles, 18 de junio de 2008


Quiero verte...

Fue un sueño repentino, un silencio muy profundo, el caso es que caí... y cuando desperté me encontré tendida en un prado de ilusiones... no se cuantas lunas se cerraron sobre estos pasos, pero las señales de desesperanza eran opacadas por el clamor inparable de las gaitas la batalla había comenzado, y mientras los valerosos caballeros se adentraban en el campo, una niña que primero danzaba rompió a llorar, se parecía a mi... Sin importar cuantos lo intenten, hay cosas que han hecho de este un camino dificil, a veces los obstáculos son insuperables y de pronto vienen fuerzas de flaqueza, y ahi estoy dando una lucha contra un enemigo en la oscuridad... ahora sin embargo, podrían ser dos cosas, fortaleza por causa de las cosas amadas, y al mismo tiempo un gran temor, que un dia en un descuido, un golpe pase por debajo de mi brazo y cual mercucio caiga ante romeo un clamor de angustia lleno entonces el espacio, y por alguna razon la sonrisa se borro, pero un segundo despues una mano amiga, apretando la mia con fuerza me dio aliento para seguir... para volver a la batalla. ¿Dónde estás tu corazón ahora?... tal vez extraviado en los albores de un amanecer prematuro… tal vez en los confines de un círculo… no puedo saberlo, sólo puedo suponer, mientras dedico estos incesantes minutos a la lucha extenuante con mi propia razón que insiste en destruir todo lo que intento regalarte… una noche fragante de sueños perdidos, un largo suspiro de resignación… un rumor inquietante de pasos vagabundos, un segundo de murmullo silencioso… tu vista se desvía por un instante… recorre esta senda de olvido… déjate conducir por lo invisible… quita el arbusto espinoso de la senda… deja que el rocío te acaricie los pies, respira el aire puro por última vez, que a lo lejos se distinguen las tropas de la desolación… disfruta este paisaje contenido entre tus manos… y luego ábrelas, deja que se vaya con el viento… deja que sea libre… abre la jaula y que las aves vuelen… rompe el dique que retiene al río, mira el paisaje por última vez… y deja la postal de nuevo en la repisa… aprietas el paso de vuelta al trabajo… llegas y te sientas frente a tu computador pero ya no ves las líneas dibujadas en la pantalla, vez un paisaje contenido en un postal… El aroma de las lágrimas en mis mejillas empapadas de lluvia... La cálida mirada de un viejro Una suave música nostálgica suena en medio del silencio Los recuerdos perdidos en los que divagué Ese sueño comienza a volar con sus pequeñas alas Atravesando el lejano mar y el cielo, llegando a nosotros yendo hacia el lugar donde los recuerdos no desaparecen En medio de la noche oscura, me haces briilar con tu cálida mirada.... quiero verte.

1 comentario:

@lezz!tt@ dijo...

eso lo escribi yo... que veguenza igual... pero gracias por tomarlo con tanto cariño
^_^
te quieroooo!!!!!!!!!!!!!